ACT. 04

 ACT. 04

1. Hacer un breve resumen de la historia del IVA en Colombia, puedes utilizar la siguiente fuente, http://contamos.com.co/noticias/conozca-la-evolucion-del-iva-en-colombia/

La historia del IVA en Colombia se remonta a 1963 (Decreto Especial 3288) como tributo monofásico (que recae sobre una de las fases del proceso de producción o distribución) aplicado a las actividades manufactureras y de importación. Era un tributo indirecto vinculado al del impuesto sobre el volumen de ventas. Sin embargo, se atribuye su creación, propiamente dicha, a la Ley 20631 de 1975, en el gobierno de Alfonso López, que gravó a productores e importadores con una tarifa general de 10%.

Pero las necesidades de los gobiernos, marcadas por crisis económicas y déficit fiscal, empezó a convertirlo en un impuesto plurifásico, que en síntesis significa que somete a tributación a todas las fases por las que atraviesa un bien en su proceso de producción y comercialización hasta llegar al consumidor final.

Ahí ya empezó a pesar en los bolsillos. Precisamente, fue en el gobierno de Belisario Betancur, que el IVA, a través del Decreto Ley 3541 de 1983, se extiende al comercio minorista, ya como impuesto al valor agregado con tarifa de 10% y otras diferenciales de 20% y 35%. En esta reforma se determinaron los bienes excluidos y exentos, entre ellos los servicios.

Según señala el abogado tributarista y socio de la firma Crowe Horwath, Julián Jiménez, este es uno de los hitos en la historia del IVA. “El decreto 3541 se dio bajo una emergencia económica. El gobierno necesitaba aumentar el recaudo. Ahí se masifica y se pasa de gravar cositas a tener un mayor impacto en los bienes, no para los servicios que aún estaban excluidos”, sostuvo.

Pero con la Ley 49 de 1990 vino un nuevo ajuste. En época de la apertura económica del gobierno de César Gaviria, el IVA general se aumentó a 12%, se amplió la base del impuesto y allí entraron algunos servicios, con tarifas diferenciales, como los hoteles, restaurantes y la telefonía. Y fue Gaviria, bajo la Ley Sexta y por un desequilibrio en las finanzas, quien en 1992 presentó una reforma tributaria que pasó la tarifa de 12% a 14%, temporalmente, elevando también a 45% bienes de lujo y acercando el impuesto a uno tipo consumo.

Pero como las necesidades en términos fiscales suelen perseguir a los gobiernos, Ernesto Samper, también tuvo su reforma tributaria que elevó la tarifa general del IVA a 16% y, como en las anteriores, se extiende la base.

Llegó el turno para Andrés Pastrana, quien determinó extender la base gravable, pero bajó la tarifa general a 15%. Sin embargo, la dicha duró poco, porque apremiado por la recesión económica y la necesidad de tapar el hueco fiscal, en 2000 bajo la Ley 633, se volvió a generalizar la tarifa en 16%, que rige hasta hoy.

En los gobiernos de Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, en los cuales la clase media surge con mayor fuerza de consumo, se han ampliado las bases gravables y establecido tarifas diferenciales hoy concentradas en tres. En lo corrido de este siglo se han enfocado en ampliar la base gravable y los servicios. El estatuto tributario contempla una serie de tarifas para aplicar a los productos.

Por un lado, están los bienes excluidos que son aquellos a los que no se les grava. En este grupo clasifica productos de primera necesidad como el arroz, la papa, las hortalizas y las verduras. Siguen los productos exentos como los huevos que, a diferencia de los excluidos, son los que generan una devolución por parte de la Dian si en la cadena productiva tienen algún cobro de IVA. También está la tarifa de 5% 10% y 16% (ver gráfico).

Ahora bien, la manera de recaudarlo por parte de la Dian es a través de todas las facturas que emite el comercio en una transacción. Bien es conocido por los consumidores que al momento de comprar algún producto encuentra el precio de la mercancía más el porcentaje del IVA a recaudar. Ricardo Bonilla, miembro de la comisión de expertos recordó que la canasta familiar sí puede ser gravada por el IVA. “La Corte lo que estableció fue que el gobierno implementará un sistema de compensación al cobro de IVA en la canasta familiar. Esto puede hacerse, por ejemplo, a través del programa Familias en Acción”.

Otra visión tiene el exdirector de la Dian, Gustavo Cote, al señalar que “las propuestas de aumentar la tarifa a los productos que ya tienen IVA pueden afectar más el bolsillo de los colombianos. La evasión no está allí sino en los grandes capitales”. Esta medida no iba a estar fácil en el Congreso. Ya el representante David Barguil dijo que su bancada no apoyaría esa iniciativa. Lo cierto es que aún no se sabe qué traerá la próxima reforma.

2. Leer la columna de Salomón Kalmanovitz “Las exenciones tributarias” en compañía de su padre o madre, contestar a forma personal las preguntas. ¿Por qué crees que en Colombia pagan más impuestos la mediana y pequeña empresa que las grandes y multinacionales?

Las empresas más pequeñas son las que pagan una mayor tasa de impuestos, porque las empresas más grandes pueden invertir en abogados, contadores que les permiten buscar estrategias para pagar menos impuestos y esa gran inequidad es lo que hace poco competitivas a las pequeñas empresas, que son la gran mayoría.

3. Los impuestos son para pagar las necesidades colectivas y Colombia es uno de los países a nivel mundial donde se pagan más impuestos ¿Por qué Colombia es uno de los países más desiguales del mundo? 

Colombia es uno de los países más desiguales del mundo y de América Latina, según la Cepal. Medida por la concentración en el 1 % superior de la escala de los números tributarios, este apropia el 21,6 % del ingreso. En las mediciones de desigualdad se suele comparar la que existe antes de impuestos y gasto público y la que resulta de la intervención del Estado. En los países más desarrollados y democráticos, el Gini de mercado es corregido sustancialmente por la tributación que se les impone a los más ricos y el gasto de esos recursos en las necesidades de los más pobres. En Colombia, el Gini de ingresos es 0,55 y después de impuestos y gasto social queda en 0,54. Una de las razones para que así sea es la importancia que han alcanzado los impuestos indirectos (IVA, impuesto a la gasolina, arancel a los bienes de consumo) que ya son más de la mitad del recaudo tributario.

4. ¿Es necesario tener tantos impuestos? ¿Qué solución propones al respecto como integrante y dueño del estado colombiano?

No es necesario tener tantos impuestos porque  pensemos en el gasto público total, que es una forma de medir lo que cuesta la Administración, porque todo su gasto lo tienen que pagar los ciudadanos de una u otra forma, hoy o en el futuro (por la deuda pública).

Poco se lograría aumentando el acervo de los factores productivos si no se eleva su productividad. Para ello es necesario avanzar en tres frentes. El primero consiste en superar la inadecuada provisión de bienes públicos, en ámbitos donde fallas de mercado y falencias de la política estatal limiten la disponibilidad de factores productivos. Esta categoría abarca temas como educación, infraestructura y logística, y tecnología e innovación. El segundo frente incluye las rigideces de mercado que impiden que los insumos y activos productivos se distribuyan de la forma más eficiente posible, lo que cubre temas como el comercio internacional, el mercado laboral y el de tierras. El tercer campo corresponde a aspectos regulatorios que generan incentivos adversos e ineficiencias que impactan el crecimiento económico, a través de infinidad de trámites y procesos burocráticos.


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